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CBD y Bienestar

Qué es el CBD y en qué se diferencia del THC

CBD y Bienestar

“Quiero CBD” es una frase que escuchamos muchas veces, pero todavía no nos dice qué producto está buscando esa persona. Puede estar pensando en flores, en una resina, en un aceite o incluso en un cosmético.

CBD son las siglas de cannabidiol, uno de los cannabinoides presentes en la planta de cannabis. Es el nombre del compuesto, no de un formato concreto. Ahí está el origen de bastantes confusiones.

CBD y THC son cannabinoides distintos

El CBD y el THC son cannabinoides presentes en la planta de cannabis, pero son compuestos distintos.

El delta-9-THC es el principal responsable del colocón asociado al cannabis. El CBD no produce esa intoxicación característica. Tampoco es una especie de “THC rebajado”: cannabidiol y tetrahidrocannabinol son moléculas distintas.

Esto tiene una consecuencia muy práctica cuando miramos un producto. Que una flor declare un 20 % de CBD no nos dice cuánto THC contiene. Son valores diferentes y deben aparecer separados cuando se dispone de esos datos.

Lo mismo ocurre con el resto de cannabinoides. En una flor o una resina puede haber CBD junto con CBG, CBC, CBN u otros compuestos, dependiendo del producto y de lo que se haya analizado. Un aislado de CBD es otra cosa: busca concentrar el cannabidiol y reducir al mínimo la presencia de otros componentes del extracto.

Una flor con CBD y un aceite con CBD no se comparan igual

Esta es probablemente la parte que más cuesta explicar cuando alguien empieza a mirar productos.

Imagina un aceite al 10 % y una flor que declara un 20 % de CBD. Mirar solo esos dos números y concluir que la flor tiene “el doble” o que es mejor producto no sirve de mucho. No estamos comparando dos frascos iguales con distinta concentración.

En el aceite, el porcentaje forma parte de una preparación líquida que además tiene un volumen determinado. Dos frascos de 10 ml pueden llevar concentraciones diferentes y seguir teniendo exactamente el mismo tamaño.

En las flores, ese porcentaje acompaña a una variedad concreta. También cambian el calibre de los cogollos, el aroma, el tipo de cultivo o la propia presentación. Los small buds son un buen ejemplo: el tamaño del cogollo puede cambiar bastante sin que eso permita decidir, por sí solo, si una flor tiene más o menos CBD o si es mejor o peor.

Con las resinas aparecen todavía otras diferencias. Hash, polen, dry sift, ice-o-lator o crumble pueden referirse al proceso, a la textura o al nombre que utiliza una marca. Dos resinas con porcentajes parecidos pueden tener un aspecto y una consistencia completamente distintos.

Por eso el porcentaje de CBD es un dato importante, pero no funciona como una nota de calidad.

Entonces, ¿qué quiere decir que un producto sea “CBD”?

Depende del producto.

En una flor hablamos de material vegetal. En un aceite, de una preparación con una concentración determinada. Una resina tiene otra presentación y puede proceder de procesos diferentes. En cosmética, el CBD forma parte de una fórmula con otros ingredientes.

Y luego está el aislado de CBD, que se parece poco a cualquiera de los anteriores aunque las mismas tres letras aparezcan en el nombre.

Esta es la razón por la que en una tienda especializada separamos flores, resinas, aceites, cosmética o vapers en categorías distintas. Comparten la presencia de cannabidiol, pero no se leen ni se comparan de la misma manera.

Cuando alguien entra buscando simplemente “CBD”, lo primero no suele ser preguntarle qué porcentaje quiere. Antes necesitamos saber qué clase de producto está buscando.

¿El CBD coloca?

El cannabidiol no produce el colocón característico del delta-9-THC.

Otra cuestión es la composición de un producto que contiene CBD. Una flor, una resina o un extracto pueden incluir otros cannabinoides, y entre ellos puede haber THC en determinadas cantidades. Que aparezca CBD en el nombre no significa que el resto de la composición desaparezca.

Por eso tampoco tiene sentido garantizar que cualquier producto con CBD esté completamente libre de THC solo por llamarse así.

La legislación merece además un artículo propio. En España no se puede resumir correctamente la situación diciendo simplemente que “el CBD es legal por debajo de un porcentaje de THC”, porque también importa el tipo de producto y cómo se comercializa.