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Legalidad del CBD

¿Puede el CBD dar positivo en un control de drogas?

Legalidad del CBD

Es una pregunta que escuchamos bastante en el mostrador:

“Si uso CBD, ¿puedo dar positivo en un control?”

El CBD y el THC no son lo mismo. Y los estudios realizados con CBD puro no indican que los dispositivos analizados lo confundan con THC.

El problema aparece cuando dejamos de hablar de CBD puro y pasamos a un producto que puede contener también pequeñas cantidades de THC.

A partir de ahí no existe una respuesta universal. Influyen la composición real del producto, la cantidad utilizada, la frecuencia, el tiempo transcurrido y el tipo de prueba.

¿Qué busca un control de drogas en carretera?

En España, los controles de drogas en carretera comienzan con una muestra de saliva.

La DGT denomina a esta primera muestra indiciaria: sirve para detectar la posible presencia de sustancias. Entre las drogas que estos controles pueden detectar se encuentra el cannabis. Si el resultado es positivo, se recoge una segunda muestra de saliva, la evidencial, que se envía al laboratorio para identificar la sustancia y cuantificarla.

La Ley de Seguridad Vial establece además una diferencia importante respecto al alcohol: para las drogas no existe una tasa general equivalente a los gramos de alcohol permitidos. La infracción se basa en la presencia de drogas en el organismo, con la excepción prevista para determinadas sustancias utilizadas bajo prescripción facultativa y finalidad terapéutica.

Eso no significa que cualquier cantidad pueda ser detectada. Los dispositivos y los métodos de laboratorio tienen límites técnicos de detección. El criterio jurídico y la capacidad analítica de una prueba son cuestiones diferentes.

¿El CBD puro puede confundirse con THC?

Hay un estudio que responde bastante directamente a esta pregunta.

A 17 participantes se les administró CBD puro por vía oral en cantidades de 15, 300 y 1.500 mg, además de placebo. Después se realizaron pruebas con DrugWipe 5S y Dräger DrugTest 5000, dos dispositivos utilizados para detectar THC en fluido oral.

El CBD no produjo resultados positivos para THC en ninguno de los dos dispositivos estudiados.

Eso permite descartar una idea bastante habitual: que el test vaya a considerar THC al CBD simplemente porque ambos sean cannabinoides.

El resultado corresponde, eso sí, a CBD puro administrado por vía oral y a esos dispositivos concretos. No describe automáticamente lo que ocurre con una flor, una resina, un aceite full spectrum o cualquier otro producto que pueda contener THC.

Entonces, ¿dónde aparece el riesgo?

En el THC que pueda acompañar al CBD.

Los productos comerciales de CBD no tienen todos la misma composición. Un aislado, un broad spectrum, un full spectrum, una flor o una resina pueden presentar perfiles de cannabinoides diferentes.

Y una cantidad pequeña de THC no equivale a una ausencia de THC.

Estudios con productos ricos en CBD pero que también contenían Δ9-THC han demostrado que esa exposición puede generar concentraciones detectables de THC o de sus metabolitos en muestras biológicas. En un trabajo con cannabis dominante en CBD que aportaba 3,7 mg de Δ9-THC, algunas muestras de orina superaron los criterios de confirmación utilizados en las pruebas laborales federales estadounidenses.

Eso no permite establecer una cantidad universal a partir de la cual una persona vaya a dar positivo. Sirve para demostrar algo más sencillo: CBD puro y un producto de CBD que también contiene THC no plantean la misma situación ante un control.

La comparación de la cerveza sin alcohol

En tienda a veces lo explicamos con una comparación muy sencilla.

Una cerveza denominada sin alcohol puede contener una cantidad pequeña de alcohol. Poco y cero no significan lo mismo.

Con algunos productos de CBD ocurre algo parecido: que predomine el CBD o que el THC aparezca en una cantidad muy baja no significa que el THC sea inexistente.

La comparación sirve para explicar únicamente esa diferencia.

Alcohol y THC se metabolizan de forma distinta, los controles utilizan métodos diferentes y sus ventanas de detección tampoco son comparables. Por eso no podemos convertir la analogía en una cuenta del tipo “tantas flores o tantas gotas equivalen a tantas cervezas”.

¿La analítica puede decirme si voy a dar positivo?

Una analítica puede decirnos qué encontró el laboratorio en la muestra estudiada.

Si el THC aparece con una concentración determinada, tenemos un dato sobre esa muestra. Si figura como N/D, significa que no fue detectado dentro de las condiciones y límites del método utilizado.

Pero una analítica del producto no reproduce lo que ocurrirá después en el organismo de una persona ni las condiciones concretas de un futuro control.

Podemos revisar la composición y explicar qué refleja el informe del laboratorio. Lo que no existe es una analítica del producto que permita garantizar de antemano el resultado de cualquier control de drogas.

¿Y un análisis de orina?

Es una situación diferente.

El control de carretera español utiliza saliva. Los análisis de orina empleados en otros contextos buscan habitualmente metabolitos del THC y pueden manejar ventanas de detección y criterios de positividad distintos.

En un estudio con CBD puro, las muestras no superaron los criterios confirmatorios establecidos por las guías federales estadounidenses de pruebas laborales. Cuando los participantes utilizaron cannabis rico en CBD que también aportaba 3,7 mg de Δ9-THC, sí aparecieron muestras que cumplieron los criterios de positivo para el metabolito de THC.

Esos umbrales pertenecen al sistema federal estadounidense de pruebas laborales. No deben interpretarse como los límites utilizados necesariamente en España ni en cualquier otro tipo de análisis.

Por eso la pregunta “¿daré positivo?” necesita otra pregunta antes:

¿en qué tipo de prueba?

¿Qué respondemos cuando nos preguntan en tienda?

Si hablamos de CBD puro, los estudios disponibles no indican que el CBD provoque por sí mismo un positivo de THC en los dispositivos de saliva que han sido estudiados.

Si el producto contiene también THC, aunque sea en una cantidad pequeña, la situación cambia.

Podemos mirar la analítica, explicar qué cannabinoides aparecen y qué concentración encontró el laboratorio. Pero el resultado de un control depende también de la exposición real y de la prueba utilizada.

Por eso, cuando alguien nos pregunta en el mostrador, preferimos separar dos cosas que parecen iguales pero no lo son:

“Tiene muy poco THC” no significa “no contiene THC”.